Receta de Albóndigas con carne molida | Wild Fork México
Las albóndigas de carne molida son un platillo clásico de la cocina mexicana que consiste en esferas de carne molida mezclada con especias y aromáticos, cocidas en una salsa de tomate rica y sabrosa.

INGREDIENTES
DE TU COCINA: 1/4 taza de leche 1 cebolla pequeña finamente picada 3 dientes de ajo picados 1 cucharadita de sal de mar
DE TU COCINA (para la salsa): 6 tomates rojos grandes 1/2 cebolla blanca 2 dientes de ajo 1 cucharadita de orégano seco 1 cucharadita de comino molido 2 tazas de caldo de pollo Sal y pimienta al gusto 1 cucharada de aceite
EQUIPO Y UTENSILIOS: Tazón grande Sartén amplio Licuadora Colador Cuchara Plato Pinzas o cuchara para girar
¡A COCINAR!
Modo de preparación: Remoja el pan molido en la leche durante 10 minutos, hasta que quede completamente hidratado. Si es necesario, escurre ligeramente el exceso de líquido.
En un tazón grande mezcla la carne molida, el huevo, el pan molido hidratado, la cebolla picada, el ajo, la sal, la pimienta y el comino. Integra con las manos hasta obtener una mezcla uniforme, sin sobretrabajarla.
Forma albóndigas de aproximadamente 3 cm de diámetro con las manos ligeramente húmedas. Debes obtener de 20 a 24 piezas aproximadamente.
Calienta el aceite en un sartén amplio a fuego medio y dora las albóndigas por todos sus lados durante 8 a 10 minutos. Retira y reserva.
Para la salsa, licúa los tomates, la cebolla y el ajo hasta obtener una mezcla homogénea. Cuela la salsa para retirar semillas y restos de piel.
En el mismo sartén, agrega el aceite y cocina la salsa de tomate durante 5 minutos a fuego medio. Añade el orégano, el comino, sal y pimienta al gusto.
Incorpora el caldo de pollo, lleva a ebullición y regresa las albóndigas al sartén. Cocina a fuego medio-bajo durante 20 a 25 minutos, o hasta que las albóndigas estén bien cocidas y la salsa haya tomado buen cuerpo.
Sirve caliente. Como sugerencia, acompaña con arroz blanco, frijoles refritos y tortillas de maíz.
Tips del chef: La mezcla 80/20 ayuda a que las albóndigas queden más jugosas. Humedece tus manos con agua fría para formarlas con más facilidad. No las muevas apenas entren al sartén; deja que sellen bien antes de voltearlas. Si buscas una versión más tradicional, puedes agregar 2 cucharadas de arroz crudo por cada kilo de carne.